Cuando pensamos en una escapada romántica, es fácil imaginar playas paradisíacas, ciudades históricas o pueblos rodeados de viñedos. Sin embargo, uno de los destinos más románticos de Sudamérica es, sorprendentemente, un desierto.

Ubicado en el norte de Chile, Atacama ha vuelto a captar la atención internacional al ser nominado nuevamente como Destino Más Romántico de Sudamérica en los World Travel Awards 2026, los reconocimientos más prestigiosos de la industria turística mundial.

Conocidos como “los Oscar del turismo”, estos premios distinguen desde 1993 a los destinos, hoteles y experiencias más destacados del planeta mediante votación pública. En la edición anterior, Atacama obtuvo el primer lugar en esta categoría y ahora busca refrendar ese reconocimiento frente a otros destinos del continente.

Un paisaje extremo que invita a desconectarse

Considerado el desierto no polar más árido del mundo, Atacama es mucho más que una postal de paisajes áridos. Su atractivo radica en la sensación de inmensidad, silencio y conexión con la naturaleza que ofrece a quienes buscan alejarse del ritmo acelerado de las grandes ciudades.

Entre salares, formaciones rocosas, géiseres y lagunas altiplánicas, el destino se ha convertido en un refugio para viajeros que privilegian las experiencias transformadoras y el contacto con el entorno. No es casualidad que el astroturismo se haya consolidado aquí como una de las actividades más buscadas.

Gracias a sus cielos despejados durante gran parte del año y a la escasa contaminación lumínica, Atacama es considerado uno de los mejores lugares del planeta para observar las estrellas.

Lujo en medio del desierto

La experiencia romántica en Atacama también encuentra su máxima expresión en propiedades de alta gama como Nayara Alto Atacama, hotel integrante de The Leading Hotels of the World.

Ubicado en un valle rodeado por la Cordillera de Sal, el complejo apuesta por una visión del lujo centrada en la privacidad, la naturaleza y el bienestar. Su observatorio privado Ckepi —que significa “ojo” en lengua kunza— permite explorar el cielo nocturno a través de telescopios de última generación y recorridos guiados que combinan astronomía con relatos inspirados en la cosmovisión andina.

Más allá de la observación estelar, el hotel ofrece más de 35 experiencias para descubrir la región. Desde caminatas por el Valle de la Luna hasta recorridos en bicicleta por la Garganta del Diablo o visitas a lagunas y géiseres, cada actividad busca acercar al visitante a la riqueza natural y cultural del desierto.

Bienestar, gastronomía y experiencias memorables

Para quienes buscan descanso, el Spa Puri ofrece una experiencia enfocada en la reconexión personal a través de piscinas minerales al aire libre, saunas, baños de vapor y tratamientos inspirados en los elementos de la naturaleza.

La propuesta gastronómica también forma parte del viaje. En el restaurante Ckelar, los ingredientes locales como la quinoa, el chañar y otros productos de la región se convierten en protagonistas de una cocina contemporánea que celebra el territorio y sus tradiciones.

Con una combinación de aventura, bienestar, cielos espectaculares y experiencias exclusivas, Atacama continúa consolidándose como uno de los destinos favoritos para lunas de miel, aniversarios y viajes en pareja. Un lugar donde el romance no se encuentra en el bullicio de una gran ciudad, sino en la inmensidad de uno de los paisajes más extraordinarios del planeta.

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