El sabor del cerdo está presente en algunos de los momentos más sabrosos de nuestra vida: los tacos al pastor de la esquina, la cochinita pibil del fin de semana o ese pozole que nunca falta en las fiestas patrias. Pero más allá de su papel en la mesa, el cerdo se ha convertido en un símbolo de tradición, nutrición y desarrollo económico en México.
Una campaña que conecta tradición y salud
El Instituto Mexicano de la Porcicultura (IMP) lanzó la campaña nacional “El Cerdo Cae Bien”, con el objetivo de promover el consumo de carne de cerdo en el país e incrementar más del 3% su consumo per cápita anual.
La idea es simple pero poderosa: recordar que el cerdo no solo es delicioso, sino también una fuente de proteína completa, accesible y versátil, ideal para cualquier comida, desde el desayuno hasta la cena.

La fuerza del campo mexicano
De acuerdo con OPORMEX, México ocupa el octavo lugar mundial en producción y el sexto en exportación de carne de cerdo, llegando a mercados tan exigentes como Japón, Estados Unidos y Corea del Sur.
Detrás de este logro hay más de dos millones de empleos —directos e indirectos— que dependen de esta industria, especialmente en estados como Jalisco, Sonora, Puebla y Yucatán, donde se concentra más del 60% de la producción nacional.
El crecimiento del consumo en México
El gusto por el cerdo sigue en aumento. Solo en 2024, cada mexicano consumió en promedio 22.25 kilos de esta carne, consolidándola como la proteína con mayor crecimiento en el país.
Según el Consejo Mexicano de la Carne, de cada 100 toneladas de proteína animal que se consumen en México, 42 corresponden al cerdo, lo que demuestra su lugar privilegiado en la dieta nacional.

Sabor y nutrición que se notan
Además de ser deliciosa, la carne de cerdo aporta proteínas de alto valor biológico —entre 16 y 25% por porción— y es rica en vitaminas del complejo B, hierro y zinc, esenciales para mantener la energía y fortalecer el sistema inmune.
Como explica María Elena Trujillo, presidenta del IMP:
“La carne de cerdo no solo es parte de nuestra tradición gastronómica, también es una proteína nutritiva, accesible y versátil que puede estar presente todos los días en la mesa”.
Innovación con raíces mexicanas
Para Celin Rivera Martínez, directora del IMP, este impulso no es casualidad:
“El liderazgo de México en la producción de cerdo es resultado de innovación y calidad. Queremos que los consumidores conozcan científicamente por qué el cerdo es un alimento completo y saludable, y cómo su consumo impulsa el desarrollo del campo mexicano”.
Una proteína que une sabor, salud y desarrollo
La campaña “El Cerdo Cae Bien” busca sumar a chefs, nutriólogos y productores para posicionar al cerdo como una proteína esencial en la vida diaria: nutritiva, sabrosa y con historia.
Porque al final, más allá de las cifras, el cerdo no solo cae bien… sabe bien y hace bien.

